Existe un paso fundamental para el buen funcionamiento de cualquier negocio. Antes de que éstos echen a andar, es preciso que emprendedores y gerentes tengan clara la estructura de su empresa, es decir, la manera en que estará organizada..

La organización es la aplicación del plan de empresa. En este proceso se definen elementos como la autoridad, el modelo de liderazgo, la distribución de funciones, los recursos disponibles o los canales y medios de comunicación, entre otros.

Está claro que se trata de una actividad más propia de las empresas grandes, donde el alto número de integrantes, los distintos niveles o departamentos, los recursos y las relaciones que se establecen hacen necesario un ordenamiento que permita apreciar todo aquello como un conjunto coordinado y no como partes aisladas.

Las empresas pequeñas o medianas también requieren de un trabajo de organización, aunque no en la misma medida. Se entiende que éstas son más fáciles de gestionar y que la ausencia de niveles unifica su acción.